Ciencia fugaz

22 de septiembre de 2017 – TSS

por Nadia Luna

Los científicos y científicas no son cerebros en fuga, son historias de vida que se cruzan con los vaivenes de la Argentina. La ciencia también es política y así lo demostraron las tres tomas del MINCYT, las marchas multitudinarias y la articulación de agrupaciones en todo el país frente al recorte presupuestario. Los logros y las deudas del pasado en ciencia y tecnología, las luchas del presente y los desafíos que plantea un futuro que exige tener memoria.

No al ajuste que quieren Mauricio y Lino Barañao

Queremo’ ingreso, derecho a aguinaldo y aumento de salario

y va creciendo esta lucha en la calle, va creciendo sin parar

vamos todos compañeros a la toma que la vamos a ganar.

 

La canción y el golpeteo de los tambores retumban en la fachada vidriada que vuelve a exhibir la bandera de “ministerio tomado”. No es la misma que colgaron en diciembre. Aquella tenía letras moradas. Hoy el mensaje está escrito en negro. Quizás hayan tirado la pancarta vieja porque pensaron que no volverían a usarla después de firmar el acta-acuerdo y levantar la primera toma.

Es martes 12 de septiembre y cae la noche sobre el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.

Los científicos que participaron este mediodía de la reunión de la Comisión Mixta de Seguimiento salieron más frustrados que de la anterior. “No nos ofrecen nada, compañeros”. No hizo falta decir más. Las decenas de científicos que estaban en la explanada del ministerio debatían sobre las políticas de ajuste del gobierno de Mauricio Macri y decidieron ocupar el edificio por tercera vez. Estaban angustiados. En diciembre se les termina la prórroga de la beca y podrían quedar en la calle a pesar de haber sido doblemente recomendados para ingresar a la carrera de investigador del CONICET (CIC).

Son casi quinientos. No los mandaron a lavar los platos como en los noventa: los empujaron a dormir en el ministerio para reclamar el derecho a trabajar en el puesto ganado.

Las bolsas de dormir llenan de colores el pálido hall del MINCYT, desparramadas entre enormes cajas con productos de limpieza e higiene, bolsones de alimentos que les acercan las organizaciones que se solidarizan con el reclamo y la yerba que no puede faltar.

Los científicos ya están craneando el festival “LinoDaLaCara” Fest para el fin de semana y los agentes de seguridad del Ministerio los miran con expresión cansina. Se vienen varias noches de vigilia.

Mientras los afectados de otras provincias vienen en camino, una joven investigadora anuncia por megáfono:

-La toma pacífica del Ministerio se mantiene hasta que nos den una solución.

***

A Rolando García y Manuel Sadosky, decano y vice de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), les costó convencer a las autoridades del CONICET para que invirtieran dinero en informática, una ciencia incipiente en la década de los sesenta.

Se salieron con la suya y formaron a un puñado de destacados profesionales. Uno de ellos fue Jorge Aguirre, quien tuvo el desafío de trabajar con Clementina, la primera computadora científica que llegó a América Latina. Tenía 50.000 veces el tamaño de una PC actual.

En 1966, con el dictador Juan Carlos Onganía en el poder, sobrevino la Noche de los Bastones Largos y la policía irrumpió en la UBA. Cuando llegó al despacho de García y Sadosky, el primero, sin inmutarse, le espetó a uno de los oficiales: “¿Cómo se atreve a cometer este atropello?”. La respuesta fue un bastonazo en la cabeza.

 

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Ciencia fugaz

La traición de Lino Barañao a la ciencia

20 de septiembre de 2017 – Nuestras voces

por Ulises Rodríguez

Desde que Cambiemos llegó al gobierno se redujo en más del 30% del presupuesto para la Ciencia. Se recortaron becas, subsidios para investigaciones y se excluyeron proyectos de investigación. Barañao se comprometió a reincorporar a científicos despedidos y nunca lo hizo. Por eso el Ministerio de Ciencia y Tecnología estuvo tomado desde el sábado, abierto a los vecinos y familiares de los afectados. El ministro Barañao ahora dice que va a “negociar” y se levantó la toma temporariamente. ¿Será así? Faltan incorporar 500 investigadores que en 2016 superaron las pruebas.

 

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La traición de Lino Barañao a la ciencia

Colchones, átomos y un esqueleto llamado “Lucy”

19 de septiembre de 2017-Infobae

por Juan Piscetta

Los investigadores continuaron este fin de semana con la ocupación del Ministerio de Ciencia y Técnica, donde pernoctaron y realizaron actividades culturales y educativas por los 498 becarios sin continuidad en el organismo. Con el diálogo roto, Barañao participó del timbreo de Cambiemos.

En medio de la campaña electoral, en la que este sábado se sumó el ministro de Ciencia Lino Barañao a los timbreos de Cambiemos, los investigadores despedidos del Conicet anunciarán este lunes a las 11:30 nuevas medidas de fuerza para reclamar por 498 despidos, en una profundización del conflicto que amenaza con extenderse más allá del organismo y que genera preocupación entre las autoridades.

Desde el martes pasado, los investigadores del principal instituto de ciencia estatal ocupan la sede del Ministerio de Ciencia y Técnica (Mincyt), ubicado en Godoy Cruz 2320, en el barrio de Palermo. Allí pernoctan sobre colchones inflables y bolsas de dormir, mientras que durante el día realizan actividades diarias entre mates y bajo la vigilancia del personal de seguridad. “Venimos de nueves meses sin respuesta, esperamos que Barañao nos reciba para reabrir la negociación”, explicó Lucía Maffei, becaria postdoctoral y miembro de Jóvenes Científicos Precarizados (JCP).

La explanada del Polo Científico, donde se ubican las oficinas del Conicet, se convirtió el domingo en el escenario de una jornada cultural y educativa, en la que los becarios expusieron sus investigaciones y descubrimientos ante una concurrencia de más de 1.000 personas, cuya atención cada tanto se veía interrumpida por bocinazos de autos en un gesto de simpatía hacia los científicos. Además, hubo charlas sobre el conflicto en torno a la energía nuclear en Río Negro y el “desmantelamiento” del Instituto Antártico en la Ciudad -el primero del mundo-, proyección de películas y un partido de fútbol mixto.

Durante la feria científica, tres jóvenes biólogos colgaron un cartel con la imagen de un esqueleto que rezaba: “Soy Lucy, no al ajuste en el Mincyt“. Ellos se dedican a estudiar cómo los cambios en el ambiente pueden incidir en el desarrollo de plagas y en la resistencia de los organismos vivos a las enfermedades. En otras mesas, los chicos fueron los protagonistas con distintos juegos. Aprendieron experimentos caseros bajo la asistencia de un químico, se enteraron sobre el impacto del movimiento de la tierra sobre los glaciares y el cambio climático, y conocieron la importancia de la bioquímica para prevenir el cáncer.

El sábado se realizó el festival denominado #LinoDaLaCaraFest, que convocó a bandas y centenares de personas durante toda la jornada. En paralelo,  el conflicto se expandió también en el interior del país, con la toma de las sedes regionales del Conicet en Ushuaia y Mendoza, a la vez que en muchas provincias del país se siguen desarrollando movilizaciones y asambleas. En las últimas horas, científicos despedidos de varias provincias viajaron a Buenos Aires para participar de la conferencia de prensa convocada para este lunes.

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http://www.infobae.com/politica/2017/09/18/colchones-atomos-y-un-esqueleto-llamado-lucy-asi-crece-el-conflicto-por-los-despidos-en-el-conicet/