Red Federal Afectadxs CONICET

Conicet 2018

17 de marzo de 2018 – Tiempo Argentino

El Plan Argentina Innovadora 2020 fue lanzado hace casi cinco años por la entonces presidenta Cristina Fernández y su ministro de Ciencia, Lino Barañao, que continúa bajo el ala de Cambiemos. El Plan, que nunca fue dado de baja, establecía que a finales de 2017 debían ingresar 1150 investigadores a la Carrera de Investigador del Conicet (CIC). Sin embargo, fueron sólo 600. Y ninguno del exterior. A pesar de que en campaña Mauricio Macri prometió triplicar el presupuesto en ciencia, hasta ahora hizo ingresar al Conicet casi la misma cantidad que los incorporados sólo en 2015. Ideado por Barañao, el Plan Argentina 2020 languidece, y ya se planea remplazarlo por otro que postule menos investigadores en torno a áreas “estratégicas”.

El Conicet es la estrella sobre la que gira el recorte en ciencia. El epicentro de una política que afecta a otras áreas como la CONAE o el INTI, donde ya despidieron a 250 personas. La situación explotó a finales de 2016, cuando se les denegó el ingreso a la CIC a 480 investigadores por “razones presupuestarias”, a pesar de que tenían todo aprobado. Tras meses de lucha, firmaron un acta acuerdo que les extendía la beca un año, y los relocalizaba en universidades nacionales. “Hoy, en distintos lugares del país el acuerdo de relocalización no se ha cumplido y los trabajadores no están cobrando sus salarios”, denuncia la Red Federal de Afectadxs. “Un año después, la situación del Conicet es aún más crítica”.

A finales del año pasado se conocieron los resultados del ingreso a la CIC para 2018. Sobre 2211 postulantes se crearon sólo 600 cargos. Quedaron afuera, sin que se publicaran los motivos ni el criterio de elección, 400 científicos que habían pasado exitosamente las evaluaciones académicas. De nuevo por “restricciones presupuestarias”. Los 600 representan 145 más que en 2017, pero menos que en cualquiera de los años anteriores. A modo de ejemplo: en 2011 entraron 637, y en 2015 fueron 899. Como se dijo, el Plan Argentina 2020 establecía 1150 ingresantes para fines de 2017: terminaron siendo la mitad.

Los 600 ingresos tienen su particularidad: los de áreas “generales” bajaron de 345 el año anterior a 300, y esta vez no se registraron incorporaciones del exterior, cuando en 2017 habían llegado 70 investigadores desde otros países. Lo único que aumentó fue el sector de “temas estratégicos”: agroindustria, desarrollo y tecnología sustentable, energía e industria, salud y tecnología se llevan la mitad de los ingresos.

A los 400 científicos que obtuvieron recomendación de todas las instancias evaluativas pero no se les dio el ingreso, se les suman otros 411 que figuran como “pendientes” por superar el límite de edad, a pesar de que desde el año pasado, una ley prohíbe la discriminación etaria.

Las principales damnificadas son las ciencias básicas. En Sociales y Humanidades, el achique fue total. Sólo entraron 75. Historia, Geografía y Antropología tuvieron 35 con todo aprobado y aún así no ingresados; Sociología, Comunicación Social y Demografía, 40.

“Están desarmando y destruyendo el sistema científico”, remarca Mauro Greco. Nació en 1983. Su beca de doctorado en Comunicación (UBA) apuntó al estudio del vínculo entre la sociedad civil y la última dictadura, “el apoyo bajo la forma del deseo de orden y represión”. Es uno de los que tuvo doble recomendación, pero igualmente no entró a la CIC. Ahora su idea es retornar a Francia, donde hizo parte de su posdoctorado. “Un compañero que también quedó afuera se va a Alemania por dos años. A otras compañeras les salieron becas en otros países. Se está reeditando la fuga de cerebros, el fin de líneas y equipos de investigación, de trayectorias docentes”, se lamenta.

Como adelantó este diario a fines de 2016, lo que se está produciendo es un efecto “bola de nieve”: la mayoría de los que tenían todo aprobado y se les denegó el ingreso en 2016 volvieron a presentarse a ésta última convocatoria; los que ahora quedaron afuera se sumarán en el próximo llamado de 2018; y cada vez habrá más postulantes. De hecho 154 de los 600 científicos que entraron ahora ya habían sido recomendados pero no aceptados en el ingreso anterior.

El ajuste en ciencia se entrecruza con el de las universidades, muchas que albergan institutos del Conicet. “Vemos que están disminuyendo los montos de financiación a los institutos. Hay un ataque a todo el sistema científico tecnológico, desde la fabricación satelital hasta el INTI”, enfatiza Guillermo Durán, director del Instituto del Cálculo. Y denuncia que, tras dos años de ser votado como representante del sector de Exactas, Roberto Salvarezza (actual diputado por Unidad Ciudadana) sigue sin ser aceptado en el Directorio del Conicet: “Es una barbaridad. Ganó las elecciones y el presidente no lo nombra por ser opositor, y tampoco propone otro de la terna. Es una aberración institucional de un gobierno que se llenó la boca hablando del respeto a la República”.

Las autoridades ministeriales admiten que el Plan Argentina 2020 está formalmente abolido. En su lugar, hace dos meses empezaron a hablar del Plan Argentina 2030, y para eso crearon una “comisión asesora”, conformada por miembros de universidades “amigas” pero, sobre todo, por representantes de la UIA, el agro, el sector de servicios, e incluso del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA). Quien lleva adelante los lineamientos de Ciencia es el secretario de Coordinación Interministerial de la Jefatura de Gabinete, Mario Quintana, ex Farmacity. Al cabo del primer encuentro, sostuvo que la cartera científica constituye “una llave para muchas de las soluciones que necesitamos como país”. Según pudo saber este diario, la idea oficial es que el Plan 2030 prevea menos ingresos por año, pero destinados a “la demanda actual de la sociedad”, es decir, vinculados a los pedidos del sector privado.

El miércoles pasado, en el Congreso, el jefe de Gabinete Marcos Peña negó el recorte en Ciencia y aseguró que están invirtiendo más que el año anterior. Sin embargo, mientras el último ejercicio kirchnerista destinó al sector un 1,52% del presupuesto total, en 2017 el macrismo lo bajó al 1,39%, y este año descendió al 1,22 por ciento. El pago de los intereses de la deuda ya ocupa el 14 por ciento.

El ex subsecretario de Evaluación Institucional de Ciencia, Jorge Aliaga, hoy secretario de Planificación y Evaluación de la Universidad de Hurlingham, se refirió al contexto general de ajuste que abarca al mundo científico: “Miraron los números y la partida más grande es la del Conicet, que se lleva el 30% del presupuesto de Ciencia. Pero casi todo el gasto son sueldos de gente con concurso público. Entonces, lo que resolvieron fue: ‘Ahora no entra nadie más’. Y luego siguieron recortando el resto. A las universidades no les aumentan fondos para investigadores; en INTI, INTA y CONAE frenan programas como el de medicina nuclear. Todo lo destinado a Ciencia cayó drásticamente”.  «

Reclamo a Barañao: “Sin ciencia no hay futuro”

El martes a las 9:30, los investigadores se movilizarán al Polo Científico (Godoy Cruz 2320), con el reclamo: “Sin trabajadorxs no hay ciencia, sin ciencia no hay futuro”. Enfatizan que la situación actual “muestra el desastre que produce esa falta de continuidad en la política estatal: quienes hoy quedan afuera del Conicet son profesionales universitarios que tienen en promedio 12 años de formación superior y que fueron becados siete años por el organismo, cuando la perspectiva de crecimiento de la planta de investigadores era un compromiso plasmado en el Plan Argentina 2020 elaborado por el actual ministro en 2013.El ajuste no sólo impacta dramáticamente en los afectados directos sino que pone en riesgo el desarrollo de la investigación nacional en todas las áreas”. Reclaman un “aumento urgente del presupuesto”, una “pronta solución” para los casos categorizados como “pendientes” por el Directorio, el aumento de la cantidad de becas y la publicación (hoy ausente) de los criterios de evaluación y de los puntajes de los postulantes.

Damnificada: “A mi comisión la masacraron”

“Me volví a presentar en la última convocatoria y quedé a un lugar de la línea de corte. A mi comisión (Literatura) la masacraron. No respetaron los porcentajes entre cantidad de postulantes y cantidad de vacantes. Dieron sólo ocho ingresos en esa comisión”. La que habla es Guadalupe Maradei, 36 años, becaria posdoctoral con todas las recomendaciones para el ingreso a la Carrera de Investigador del Conicet a fines de 2016. Le fue denegado por “razones presupuestarias”. A fines de 2017 volvió a ocurrirle lo mismo. Como otros colegas, su destino parece estar en el extranjero. Viene de realizar una beca sobre crítica literaria con perspectiva de género en la New York University, de donde retornó hace pocos días. Y ahora está evaluando cómo seguir.

“Casi todos los que quedamos afuera el primer año entramos en el programa de fortalecimiento de la investigación de las Universidades, vigente desde el 1º de enero, pero aún no nos han pagado. Y son cargos interinos que se tienen que concursar en el lapso de dos años”, agrega.

Disponible en:

https://www.tiempoar.com.ar/articulo/view/75258/conicet-2018-tena-an-que-entrar-1150-investigadores-y-sa-lo-ingresara-n-600

CONICET: El efecto bola de nieve

22 de febrero – Agencia TSS

por Nadia Luna

Hay 411 investigadores recomendados que no ingresaron al CONICET por falta de cupo y muchos de quienes fueron afectados por el recorte en 2016 y posteriormente reubicados en universidades no están cobrando el sueldo. ¿Qué piden los científicos y qué responden los funcionarios?

Agencia TSS – “Peligro. CONICET: zona de derrumbe”. “Ciencia en ruinas por el ajuste”. Los carteles pegados en la entrada del CONICET y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MINCYT) advertían que comenzaba otra jornada de lucha. El pasado martes 20 de febrero, diversos colectivos de científicos y científicas se movilizaron al polo científico para reclamar medidas en contra del ajuste presupuestario y por una nueva camada de investigadores evaluados favorablemente que no ingresaron al principal organismo de ciencia y tecnología de la Argentina. Primero, realizaron una radio abierta en la explanada, pero ante la falta de respuesta de las autoridades al pedido de reunión, ingresaron al hall del CONICET y permanecieron allí hasta que fueron recibidos por algunos funcionarios.

El nuevo capítulo del conflicto científico comenzó el 27 de diciembre pasado, cuando se conocieron los resultados de la convocatoria 2017 para la Carrera de Investigador Científico (CIC). De las 2.211 postulaciones, solo 600 ingresaron a carrera, mientras que otros 411 fueron doblemente recomendados pero quedaron afuera por falta de cupo. Si bien el directorio del CONICET había estipulado que solo iban a entrar 600 (a diferencia de lo sucedido en 2016, cuando la convocatoria fue para 874 pero ingresaron 385), los científicos argumentan que el Plan Argentina Innovadora 2020, elaborado por el MINCYT, establecía que para 2017 debían ingresar 1.150 investigadores.

El economista y politólogo Nicolás Dvoskin, que forma parte de la nueva generación de doble recomendados afectados, le dijo a TSS: “Ese plan nunca se derogó formalmente. Incluso, aparece en los considerandos de la convocatoria 2017 y las áreas que se toman como ‘temas estratégicos’ son las mismas establecidas en ese programa. Lo que se ve es que se está produciendo un efecto ‘bola de nieve’: las postulaciones aumentaron en los últimos años gracias al proceso de expansión que tuvo el sistema científico y cada vez van a ser más los que queden afuera debido al ajuste”.

CONICET: El efecto bola de nieve

Toma y reclamo en Ciencia

21 de febrero de 2017 – Página 12

Protesta de científicos en rechazo al recorte en el Conicet
Becarios e investigadores mantuvieron ocupado parte del Polo Científico hasta que fueron recibidos por directivos del Conicet. Protestaron contra la reducción de ingresos en el organismo y contra “la discriminación etaria” en la asignación de becas.

Becarios e investigadores protestaron ayer en el Polo Científico, en rechazo al ajuste en el área de ciencia y en reclamo del ingreso al Conicet de los postulantes que fueron evaluados satisfactoriamente. Los científicos realizaron una permanencia pacífica en el hall del organismo hasta ser recibidos por las autoridades, con las que acordaron volver a reunirse el 9 de marzo. Las organizaciones de investigadores denuncian una nueva reducción de la cantidad de ingresantes a carrera del Conicet y una “discriminación etaria” en la asignación de becas y cargos.

La jornada de lucha de los científicos comenzó por la mañana, con un “abrazo al organismo en riesgo de derrumbe” y una radio abierta, donde los manifestantes solicitaron ser recibidos por las autoridades para evaluar la situación.

Nota completa disponible en:

https://www.pagina12.com.ar/96979-toma-y-reclamo-en-ciencia

Agustín Campero: “Conicet no puede ser el único horizonte de los científicos”

29 de diciembre de 2017 – Notas Periodismo Popular

A un año del conflicto que culminó en la toma del Ministerio de Ciencia, por el recorte de ingresos a Conicet, Notas entrevistó a Agustín Campero, el funcionario de Lino Barañao que instrumentó la reinserción de los investigadores en universidades y los organismos del sistema.

El año pasado, la gestión Cambiemos cerró su primer ciclo de gestión nacional con la toma de la cartera científica, conducida por Lino Barañao. El conflicto comenzó con el recorte del 60% en los ingresos a Conicet y la exclusión de 498 investigadores que habían obtenido la doble recomendación del organismo.

Un año más tarde, el secretario de Articulación Científico Tecnológica del Ministerio de Ciencia, Agustín Campero, accedió a una entrevista exclusiva con Notas y Radio Caput, para hablar, entre otras cosas, del Programa que reinsertó a los investigadores en las universidades nacionales.

– ¿El Programa de Fortalecimiento de la Investigación en Universidades está pensado para absorber a quienes no ingresen este año, que se estiman en 1600?

– Siempre hay una gran cantidad de inscriptos en el ingreso a la Carrera (de Investigador CIC), pero el programa que desarrollamos es específicamente para la situación que se nos presentó en 2016, que se está resolviendo este año, para que la gente empiece en 2018, en las universidades y los organismos. Para 2019, lo que vamos a continuar es con un fortalecimiento del sistema, entre otras cosas, en relación a recursos humanos.

– ¿El ingreso a Conicet de este año puede traer algún conflicto como el que se suscitó el año pasado?

– No debería haber ningún conflicto porque nosotros estamos en números altos de incorporación a carrera (450 más los cargos liberados por jubilaciones), y aparte es un número que anticipamos desde principios de año. A diferencia del año pasado, ya a principio de la convocatoria se supo cuánta gente entraría este año a Conicet. Por supuesto que hay gente que tenía expectativas de entrar y no pudo, pero en este marco no hay motivos para un conflicto similar. Dobles recomendaciones sin ingreso hubo todos los años y con números altos. El número que establecimos surge de pensar cómo puede ser la evolución de Conicet para los próximos años, para que no se sature de investigadores rápidamente.

– Según analistas de Presupuesto, con la sanción de la Ley de Presupuesto 2018, el sector completo de ciencia y tecnología va a haber perdido un 20% de su peso dentro de la asignación total de recursos, desde 2015.

– Depende, el año pasado todo el mundo decía que el presupuesto de ciencia había bajado y había subido en números reales, deflastados. Este año, si vos sumabas todos los organismos de ciencia y técnica, Conicet y las universidades, en el rubro ciencia y tecnología, había un aumento del presupuesto.

Nuestro ministerio para el año que viene, en términos reales también, va a aumentar su presupuesto. Claro que todo el mundo quisiera tener una situación más tranquila presupuestariamente, pero, aún en el marco macroeconómico que tenemos la situación de la ciencia y la tecnología no se verá amenazada.

– ¿Qué lectura hacés entonces de los reclamos que se vienen dando dentro del sistema científico tecnológico en relación con el presupuesto?

– Nosotros tomamos con mucho cuidado y respeto las opiniones. Ahora Argentina el año que viene está lanzando el Saocom y un año después el segundo Saocom, que no se discontinuaron. Con Conicet se estableció un crecimiento mucho más predecible de la planta y eso no se discontinuó como así tampoco su evolución, se están fortaleciendo sus distintos centros científico tecnológicos; es más, ahora iniciamos la discusión del Plan Argentina 2030, que es la continuación del Argentina 2020 para los próximos diez años.

– Agustín, justamente uno de los pilares de la gestión Barañao fue el Plan Argentina 2020. Sin embargo uno ve los números que se establecieron en el Plan y desde hace dos años no se están terminando de cumplir.

– El Plan Argentina 2020 es orientativo y nosotros entendemos que se está cumpliendo. El año pasado lo que se dijo fue respecto al crecimiento de la cantidad de investigadores, no? que si vos ves el Argentina 2020 te vas a dar cuenta que eso no es central del plan. Aparte el plantel de investigadores en Argentina respecto a la población económicamente activa continúa evolucionando. Pero además, antes del Plan Argentina 2020 existía otro plan de ciencia y tecnología que era un plan excelente, que era el Plan Bicentenario para los años 2005-2015. Ese plan tenía números cuantitativos para seguir, y esos números no se cumplieron, y nadie reclamaba que no hubiera política de Estado y continuación.

– Teniendo en cuenta la visión eficientista del Estado que Cambiemos trajo estos últimos dos años, ¿por qué no hay una revisión de las políticas de Conicet que, por ejemplo, dejan ahora a mil seiscientos doctores afuera teniendo en cuenta que el Estado “gastó” cinco o siete años de becas para formarlos?.

– Conicet no los deja afuera. Es más, el Estado argentino becó a esos doctores para que, justamente, tengan una formación excelente, pero, en Argentina, el único horizonte para los doctores no puede ser el Conicet.

– ¿Pero entonces se replica este año la política de reinserción?

– No, no se va a replicar porque no se vive la misma situación que el año pasado. El sistema tiene que tener un crecimiento equilibrado y más de acuerdo con las necesidades que se tienen para el desarrollo. Hay muchas instituciones más allá del Conicet que hay que fortalecer y que le faltan doctores. El Estado tiene que hacer el ejercicio de incorporar doctores a sus propias plantas, pero acá lo que más hay que mejorar es el sector productivo.

Eduardo Porto – @PortoEdu

Nota disponible:

https://notasperiodismopopular.com.ar/2017/12/28/agustin-campero-conicet-no-puede-ser-unico-horizonte-cientificos/

Contra las tijeras de Macri

10 de noviembre de 2017 – Página/12

Acto y declaración de la comunidad académica en rechazo al ajuste.

Organizaciones de docentes, investigadores y estudiantes se manifestaron frente al Congreso “en defensa de la universidad pública y la ciencia”. Reclamaron un aumento presupuestario en 2018. Con el mismo pedido, los rectores iniciaron gestiones en Diputados.

Mientras los rectores universitarios llevaron su reclamo de más fondos a la Cámara de Diputados, docentes, científicos, estudiantes y trabajadores se manifestaron ayer frente al Congreso para rechazar el ajuste previsto en 2018 y exigir una mayor inversión del Estado nacional. “El actual gobierno se apura en bajarles los impuestos a los grupos económicos más concentrados, elimina las retenciones, aumenta las tarifas de los servicios públicos y cuadruplica el pago de intereses de la deuda externa en relación a los que se ‘gasta’ en la universidad”, señalaron en una declaración conjunta las diversas organizaciones convocantes, que también se pronunciaron en contra de la reforma laboral promovida por el oficialismo.

El Poder Ejecutivo, en el proyecto de presupuesto para el año que viene, prevé destinar 95.317 millones de pesos a las universidades públicas nacionales, más otros 5 mil millones a través de programas. Las autoridades académicas, en cambio, solicitan 107 mil millones. Para remarcar la necesidad de esos recursos, los rectores comenzaron a reunirse esta semana con los bloques legislativos (ver aparte).

Las organizaciones de la comunidad universitaria, por su parte, se pronunciaron ayer al mediodía frente al Congreso. Bajo la consigna “En defensa de la universidad pública, la ciencia y la tecnología”, el acto reunió a las federaciones docentes Conadu y Conadu Histórica; los investigadores de ATE-Conicet, Jóvenes científicos precarizados, Científicos y universitarios autoconvocados, y la Red federal de afectados por el ajuste en Conicet; las federaciones estudiantiles de Buenos Aires (FUBA) y La Plata (FULP), así como representantes de alumnos y trabajadores de otras casas de estudios. Es decir, organizaciones conducidas por diferentes sectores políticos que consensuaron una manifestación y una declaración para alertar sobre la caída del financiamiento a la educación.

La declaración comienza advirtiendo sobre el alcance de las reformas anunciadas por el presidente Mauricio Macri tras las elecciones legislativas, en particular su avance sobre derechos adquiridos por los trabajadores. Luego pasa a la cuestión educativa:

  • “La frutilla del postre fue el ataque directo a las universidades públicas, acusadas de ineficientes y de demandar un enorme gasto público. El Presidente no ahorró ‘reformismo’ para las condiciones de vida de los trabajadores activos, pasivos, estudiantes y docentes quienes seríamos por lo tanto responsables de la situación de atraso del país y no quienes la padecemos (…) El presupuesto presentado al Congreso de la Nación para 2018 prevé un recorte de millones de dólares para el financiamiento asignado a las universidades, a la ciencia y a la tecnología. Las y los trabajadores/as de la universidad y la ciencia, así como los estudiantes –indica el texto–, queremos expresar nuestro más enérgico repudio a este ajuste que pretende imponer el gobierno nacional.”
  • Para 2018 –continúa– el gobierno de Cambiemos “pretende ajustar el presupuesto de ciencia y tecnología en más del 20 por ciento respecto del año 2017. En este contexto, el ministro (de Ciencia, Lino) Barañao sigue disminuyendo los ingresos a carrera de investigador. Rechazamos la pretensión del ministro de (Educación, Alejandro) Finocchiaro, por su parte, de avanzar con el Plan Maestro y los operativos Aprender y Enseñar en una verdadera contrarreforma educativa a 100 años de la reforma de Córdoba que alumbró el camino a una universidad estatal, laica, gratuita y científica”.
  • “Seguiremos luchando para defender una ciencia y una universidad comprometidas con los intereses populares. Exigimos un incremento del presupuesto que garantice la continuidad de los programas públicos de investigación y de enseñanza del sistema nacional de ciencia, tecnología y universidad.”

A partir de ese posicionamiento, las organizaciones de universitarios y científicos reclamaron un aumento presupuestario para el sector, mejoras salariales, apertura de paritarias, cumplimiento de los convenios colectivos, “el cese de las políticas que atacan el acceso y la permanencia de los estudiantes”, “un boleto educativo universal y gratuito”, incremento de las becas y comedores, así como “bibliotecas de acceso universal”, entre otras exigencias.

Disponible en:

https://www.pagina12.com.ar/74900-contra-las-tijeras-de-macri

Diputados: piden un informe sobre becarios del CONICET en la provincia

27 de octubre de 2017 – El litoral

La Cámara Baja de la Legislatura aprobó por unanimidad un proyecto de autoría del diputado Jorge Henn que insta al ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Ing. Qco. Eduardo Matozo, a elaborar un informe sobre las condiciones laborales en las que se encuentran los becarios del CONICET en la provincia.

El diputado por la UCR-NEO se mostró preocupado por la situación laboral de los becarios que trabajan en la provincia, a raíz de las decisiones políticas que tomó el gobierno nacional con respecto al otorgamiento y continuidad de los programas de becas del CONICET.

En este sentido, Henn elaboró un proyecto para solicitar al ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Ing. Qco. Eduardo Matozo, que confeccione un informe donde se constate el estado de cumplimiento del Acta Compromiso firmada por el CONICET y los becarios e investigadores del sector de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y la Asociación de Trabajadores del Estado.

En dicho documento se especifica que el CONICET otorgará prórrogas o becas extraordinarias hasta el 31 de diciembre del 2017 para aquellos postulantes a investigadores que fueron recomendados y no seleccionados. Asimismo, se garantiza que los postulantes restantes continuarán con sus becas hasta su finalización prevista en marzo de 2018.

El exvicegobernador explicó que “Santa Fe es una de las provincias que más institutos de investigación del CONICET tiene, y por lo tanto es sensible a las políticas científicas y de recursos humanos de dicho organismo nacional”.

En este sentido, el legislador argumentó que “el personal científico y tecnológico no se forma de un día para el otro, por lo que la continuidad de los programas estatales son fundamentales. Además la capacitación científica es costosa para el país y no queremos que vuelva a suceder, como ya pasó en épocas pasadas, que nuestros investigadores emigren en busca de mejores horizontes ante la pasividad de las instituciones públicas”.

La iniciativa pretende que el informe incluya la cantidad de investigadores santafesinos que no han podido ingresar o continuar en la carrera de investigador desde 2016 a la fecha.

Para finalizar, Henn argumentó que “debemos defender las políticas públicas porque entendemos que en Argentina las principales inversiones en Ciencia y Tecnología se realizan desde el Estado, sea vía CONICET o Universidades Públicas, y no desde el ámbito privado”.

Nota completa:

http://www.ellitoral.com/index.php/id_um/158270-diputados-piden-un-informe-sobre-becarios-del-conicet-en-la-provincia-politica.html

Un Plan que no fortalece el trabajo científico

3 de octubre de 2017 – Notas. Periodismo Popular

por Eduardo Porto

La reunión del 3 de octubre entre el Ministerio de Ciencia (MinCyT) y la Red de Afectadxs junto a Sindicatos y organizaciones del sector por el ajuste presupuestario de este año en CONICET terminó con definiciones poco alentadoras para los damnificados. La certeza más contundente es la fecha del próximo encuentro, este viernes.

Desde mayo, el MinCyT entró en un proceso de mediación con las universidades, a través de la Secretaría de Políticas Universitarias, para negociar las demandas de los 498 becarios de revisar las condiciones de acceso a las instituciones académicas, por considerarlas adversas.

Sin embargo, las autoridades de la cartera científica les comunicaron este martes que ambos ministerios, Ciencia y Educación, decidieron rechazar la inclusión de las “adendas” propuestas por los investigadores al Programa que los inserta al ámbito universitario.

El “Programa” forma parte de un convenio entre los ministerios de Ciencia y Educación para negociar la reinserción de los damnificados en el ámbito académico mediante la creación de 410 cargos nivel Jefe de Trabajos Prácticos (JTP), con dedicación exclusiva para investigación.

Las “adendas” son solicitudes de los investigadores para ampararse de recortes presupuestarios; para priorizar su perfil becario cuando renueven el cargo; y para que se equipare el salario con aquel que hubieran percibido si ingresaban a la Carrera de Investigador de CONICET, este año.

La tercera solicitud afecta a 65 de los investigadores, quiénes por poseer una antigüedad por debajo de cinco años, entran al “Programa” con un salario diez mil pesos menor que el de un ingresante al máximo organismo de ciencia del país. Las otras dos contemplan a 410 damnificados.

A pesar de que en las reuniones previas los funcionarios se habían comprometido a analizar estas condiciones, el martes recibieron la noticia por parte del subsecretario de Evaluación Institucional, Lucas Luchilo, que no se incluirían en el acuerdo con las universidades.

Es más, desde la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU), confirmaron a Notas la semana pasada, que en la reunión del Consejo Interuniversitario (CIN) que agrupa a rectores de 60 casas de altos estudios, se tratarían las solicitudes, aunque finalmente no se hizo.

La cláusula que habilita a las instituciones académicas a salirse del convenio si hay recorte presupuestario es una de las que más preocupación genera entre quienes quedaron fuera de CONICET el año pasado, a pesar de haber obtenido la doble recomendación del organismo.

Es que la auto-exclusión del acuerdo vulnera directamente la estabilidad laboral y expone a la totalidad de los becarios postdoctorales a quedar sin trabajo.

Hay que recordar que el pedido parte del compromiso asumido en diciembre pasado por el gobierno nacional de elaborar los mecanismos para reinsertarlos en las instituciones del sistema científico, garantizando igualdad de condiciones laborales y salariales.

Ahora bien, la otra de las demandas que finalmente quedaría fuera del acuerdo entre Ciencia y Educación es la que buscaba que sea priorizado el perfil de investigadores con “doble recomendación” del CONICET en los concursos con los que revalidarían los cargos, en 2020.

Nota completa disponible en:

https://notasperiodismopopular.com.ar/2017/10/03/plan-no-fortalece-trabajo-cientifico/